sábado, 31 de enero de 2004

One hundred chances

Muchas veces cuando las cosas no van como a uno le gustaria,uno tiende a quejarse en exceso.A llegar a reclamar la ayuda divina sin ser creyente o en su contra la mano abierta del demonio que sin ser mas eficaz resulta en situaciones incluso mas romantica porque al menos el demonio tambien las pasa putas de vez en cuando aunque el se lo pasa pipa,de dios,pues la verdad poco se dice que tenga gancho.
En esas situaciones si uno es listo pues despues de tanto gruñir hace lo que es realmente util,dar un paso y practicar el metodo del ensayo y error,pues lo peor que puede pasar es que uno aprenda algo,se dice.Pero cuantos tropiezos aguantan las maltrechas rodillas de la esperanza?

No hay comentarios:

Publicar un comentario